¡Gora San Fermín!

sanfermines-toros-encierro

(Se alza el telón y aparece el presentador de televisión y destacado crítico taurino Manolo Charolés, flanqueado por el célebre matador Silverio Pérez Mejías y por el miura favorito de éste, José Antonio Sánchez Piquer, a izquierda y derecha respectivamente. El diestro –que bien podría pasar por un clon de Alexis Tsipras- viste montera y traje de luces, aunque toda su apariencia en general ofrece un aspecto bastante alucinado. El toro, por su parte, viste elegantes traje y corbata negros y fuma despreocupadamente un cigarrillo, con la incuria propia de quien tiene un control absoluto sobre la situación. Una vez hechos los saludos protocolarios, Manolo se dispone a iniciar la entrevista).

MANOLO.- Damas y caballeros, es para mí un gran honor presentarles a estas dos grandes figuras del mundo de la lidia. Empezaremos por ti, Silverio (más conocido como “el mozo del estoque”): un hombre que donde pone la montera, pone el corazón; a quien no le importa dejarlo todo en la arena, empezando por la propia sangre; un héroe, un maestro de maestros, para quien el toreo y la vida son una misma cosa, que abre los pórticos de la gloria ¿No es así, Silverio?

SILVERIO.- Zí.

MANOLO.- ¿Y qué me dices de tu espada? Esa espada que ha sembrado el asombro y la poesía en todos los ruedos de Europa y el mundo entero; esa espada en cuyo manejo eres tan sumamente diestro, que cualquiera diría que naciste con ella entre los dedos. Dinos, ¿no forma, acaso, parte esencial de tu atuendo, junto con la montera y el traje de luces que luces habitualmente en faena?

SILVERIO.- Zí.

MANOLO.- Mas no es la espada la única suerte en que el mozo del estoque despliega su destreza, pues sepan ustedes que, en más de una ocasión, Silverio ha hecho las delicias de los aficionados con su magistral tercio de banderillas, banderillas que pone el mozo con la incomparable gracia de un danzarín mediterráneo ¿No es así, Silverio?

SILVERIO.- Zí.

MANOLO.- Y estas, no otras, han sido las declaraciones de este gran matador, hombre de pocas palabras, como pueden ver ustedes, pero yo atribuyo tal hecho, sin duda, a la emoción que le embarga (Volviéndose hacia el toro) Y aquí tenemos al miura fetiche de nuestro matador predilecto, a quien damos la más cordial bienvenida a nuestro programa.

JOSÉ ANTONIO.- Muchas gracias, Manolo.

MANOLO.- En primer lugar, quisiera que nos ayudases a despejar la incógnita sobre tu nombre. Porque “José Antonio Sánchez Piquer”, estarás conmigo en que no es un calificativo muy normal para un toro ¿No sería más apropiado algo del estilo de “Rosquillero”, “Navajito” o “Bailaor”? Al menos para el público lego en la materia.

JOSÉ ANTONIO.- Como artistas que somos, nosotros los toros (al igual que muchos de los matadores) utilizamos un seudónimo al salir a lidiar. Otra cosa muy distinta es el nombre que de verdad nos corresponde por nuestra crianza y pedigrí. Conviene deslindar en todo momento los dos campos.

MANOLO.- En tal caso, si no es indiscreción, ¿tendrías inconveniente en revelarnos cuál es tu nombre de guerra, por así decirlo?

JOSÉ ANTONIO.- “Timador”. Aunque a veces también haya empleado el seudónimo de “Sanguinario”.

MANOLO.- Puede que atribuible al hecho de que hayas empitonado ya a varios diestros, si bien nuestro camarada Silverio, aquí presente, parece tenerte tomada la medida.

JOSÉ ANTONIO.- Silverio es un magnífico profesional, que sabe muy bien cómo capear temporales.

MANOLO.- Dinos, ¿no resulta, cuando menos, chocante el que te hayan indultado tantas veces, pese a tu amplio palmarés de cornadas?

JOSÉ ANTONIO (guiñando un ojo).- Ya sabes lo que dice el refrán: el mal bicho, nunca muere. En cualquier caso, dicho sea con la mayor modestia, los toros de rancio abolengo, como un servidor, suelen contar con el respaldo de importantes instituciones ganaderas. Un amplio historial de más de cien corridas con lleno hasta la bandera sirven como aval más que fiable.

MANOLO.- Por último, ¿qué opinión te merece el innegable parecido físico de nuestro matador con Alexis Tsipras, así como el no menos evidente entre tú mismo y Jean-Claude Juncker?

JOSÉ ANTONIO.- Por lo que respecta a la primera parte de tu pregunta, no veo qué tiene de extraño, puesto que ambos son la misma persona.

MANOLO (sorprendido).- ¿Quieres decir que Tsipras lleva doble vida? ¿Y que utiliza un seudónimo cuando sale a la Plaza a torear?

JOSÉ ANTONIO.- Más bien es al contrario: es Silverio el que utiliza un seudónimo cuando se dedica a dirigir los asuntos de Grecia, en sus ratos libres.

MANOLO.- ¿Quieres decir que ni siquiera habla griego?

JOSÉ ANTONIO.- ¡Qué va! Eso lo hace de cara a la galería. Tan pronto como terminan sus comparecencias ante los medios de comunicación, se pasa por su tasca favorita del barrio de Triana y se pide su birrita con su “pescaíto”, como cualquier hijo de familia.

MANOLO.- De lo cual cabe deducir que usted en realidad es…

JOSÉ ANTONIO (deteniéndole con un gesto de la pezuña).- Dejemos que el público saque sus propias conclusiones. Ya conoces el refrán: “Al buen entendedor, pocas palabras”. Tan solo añadir que Grecia, por si acaso los espectadores lo ignoran, es la cuna del toreo, con todo aquel asunto de Teseo y el Minotauro, luchando en el laberinto. Ya lo ves: la cosa empezó así, a lo bobo, hará más de dos mil años, y así seguimos. Igual que el cabildo y el ayuntamiento de León, con lo del foro u oferta.

MANOLO.- Silverio, José Antonio, ha sido un placer teneros con nosotros. Tan solo me queda despediros (creo que en esto puedo hacerme portavoz de los deseos del público) con un saludo digno de la ocasión.

(Manolo Charolés eleva el cuello hacia el cielo y lanza un potente y prolongado mugido. Le sigue el público de la sala, visiblemente entusiasmado, hasta que el coro de bramidos se ve bruscamente interrumpido por el grito de “Gora San Fermín”, seguido del correspondiente chupinazo. Irrumpen entonces en el escenario, vestidos de mozos, los principales gobernantes europeos, perseguidos de cerca por los hombres de negro de la troika, luciendo amenazantes astas en sus respectivas cabezas. Tras arrollar a los tres presentes, la estampida se dirige hacia el público, quien se levanta despavorido de sus asientos y echa a correr en desordenada turbamulta. Mientras tanto, resuenan en la sala los acordes de “uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, etc.” Entre alocadas persecuciones y lingotazos de chacolí por doquier, va cayendo lentamente el telón).

THE END

Jardiel Poncela

Anuncios
Etiquetado , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

4 en Línia

Som 4 joves estudiants de Periodisme amb moltes idees per compartir

La Moviola

Crónica deportiva juiciosa y sensata

Football Citizens

La Biblioteca del Fútbol

Descartemos el revólver

[El blog de Juan Tallón]

Bendita Dakota

El blog de Jardiel Poncela y Phil O'Hara.

Damas y Cabeleiras

Historias de un tiquitaquero blandurrio cuyo único dios es el pase horizontal

¡A los molinos!

“Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. M. Twain

EL BLOG DE SOME

Marc Roca, "Some"

contraportada

escritos a la intemperie de Diego E. Barros

A %d blogueros les gusta esto: